Viviendas Colaborativas Valladolid
Para optimizar la solución y satisfacer el número de unidades propuesto, se plantean tres viviendas por núcleo y planta, todas con doble orientación —zonas vivideras a sur— y ventilación cruzada. En diálogo con las edificaciones de la zona, el proyecto se divide horizontalmente en dos bloques separados por un portal común y fragmenta verticalmente sus fachadas con cuerpos rítmicamente volados; los petos de cubierta, inclinados alternativamente, hacen del conjunto una suma de unidades que se relacionan en planta baja.
Las 107 viviendas se organizan en 14 portales, a razón de 8 por portal, con un único acceso al conjunto. Una urbanización interior conecta todos los bloques y reparte los usos comunes en una planta baja concebida como nexo y punto de encuentro: aparcamiento de bicicletas, salas sociales, gimnasio y espacios flexibles con posible acceso directo desde la calle. La génesis modular permite además dividir la construcción en hasta 14 fases independientes.